Pintar urgentemente las ventanas de azul, y otros secretos para ser feliz
De mi último viaje a España, por fin me pude traer la edición impresa por Editorial Planeta del primer libro de relatos de mi hermana Cristina. Más que relatos, son Historias salvajes para espíritus libres. No es su primer libro, ya que publicó anteriormente uno de carácter más profesional sobre Eneagrama aplicado a empresas, más especificamente a Recursos Humanos.
Me ha gustado. No tengo ninguna duda de la calidad literaria de mi hermana, a la que más de una vez he recurrido cuando me ha faltado inspiración. ¡Pero no esperaba que fuera TAN bueno! Son ocho historias que tocan temas distintos aunque bastante habituales en nuestra vida. Escritos como historias cortas, la lectura del libro es fácil y rápida, con riqueza en los detalles y magnifica descripción de las personas, sus sentimientos y sus pautas de pensamiento.
He disfrutado con la forma tan clara y a la vez indirecta que tiene Cristina de enseñarte el camino más probable para encontrar la felicidad incluso en las situaciones más complicadas, de decir las cosas como son sin dar pie a rebatirlas en nombre de lo socialmente establecido. Cada vez que lees un relato te preguntas cómo no te habías dado cuenta antes, cómo el árbol no te permitió ver el bosque. ¿Se puede ser más sabia?
Algunas historias no han sido sencillas de leer para mí. En este tipo de libros siempre hay muchas vivencias personales, familiares o de amigos, que a mí me han tocado de cerca. Ha sido un poco extraño y algunas veces duro leer acerca de momentos en los que tuve a alguien querido en una situación difícil. Un poquito de nudo en la garganta, alguna lagrimita que otra… uff… un poquito de agua, un minuto para respirar y de vuelta al libro.
En la página de Cristina encontrarás más información sobre el libro e incluso un extracto de uno de los relatos. Espero que os guste.
Felicidades hermanita, por tu libro y por todo lo demás, de tu hermano pequeño, que te quiere.
Germán
INGREDIENTES:
1 kilogramo de recuerdos infantiles
2 tazas de sonrisas
2,5 kilogramos de esperanzas
100 gramos de ternura
5 latas de cariño
40 paquetes de alegría
1 pizca de locura
8 kilogramos de amor
5 kilogramos de paciencia
PREPARACIÓN:
1.- Limpia los recuerdos, quitándoles las partes que estén echadas a perder o que no sirvan. Agrégale una a una las sonrisas, hasta formar una pasta suave y dulce.
2.- Ahora, añade las esperanzas y permite que repose, hasta que doble su tamaño.
3.- Lava con agua cada uno de los paquetes de alegría, pártelos en pequeños pedacitos y mezcla con todo el cariño que encuentres.
4.- Aparte, incorpora la paciencia, la pizca de locura y la ternura tamizada. Reserva.
5.- Divide en porciones iguales todo el amor y cúbrelos con la mezcla anterior.
6.- Hornéalas durante toda tu vida en el horno de tu corazón.
7.- Disfrútalas siempre con toda tu familia… con el sabor de lo nuestro.
**Consejo: Puedes agregar a la mezcla anterior dos cucharadas de comprensión y 300 gramos de comunicación para que esta receta te dure para siempre
Hay quien también añade un vaso, de los de vino, de hacer felices a los demás.
Besitos Diablillo!
Muy buenas Germán, por casualidad encontré tu blog.
Me alegró mucho ver que todo te sigue llendo bien, ¡¡¡ya cuando estabamos en los Scouts apuntabas!!!.
Yo ando viviendo en Méjico, a ver si me mandas tu Email y platicamos un rato.
Saludos
Antonio