Es extraño pasar una fiesta de año nuevo fuera de Sevilla. Sin las cenas familiares, los regalos y todas las tradiciones a las que he estado acostumbrado y que nunca me planteé fuera posible cambiarlas. Ahí está la ventaja de pasar dos fines de año en mas o menos un mes, Puedes disfrutar de la seguridad que transmite el conocimiento de los actos y tradiciones de año nuevo en tu tierra natal y poco después estar en la otra parte del mundo siendo observador de privilegio de las tradiciones chinas en su nuevo año lunar. El comienzo del año de la rata, traducción por cierto libre y no demasiado acertada, ya que en chino se nombra de igual manera a ratas y ratones y aquí, la representación del animal que primero transmitió el mensaje de Buda, y por lo tanto primera en el zodíaco chino, es habitualmente más parecida a nuestro ratóncito Pérez que a la rata de ciudad.
Las celebraciones son aún mas familiares que en España, millones de personas han trabajado duro durante todo el año ahorrando hasta el último yuan para desplazarse en estas fechas a su ciudad natal y pasar entre 6 y 20 dias con su familia, gastando todo lo ahorrado en comida, bebida, regalos y fuegos artificiales. A esto último dedica cada familia una buena parte de su dinero estas vacaciones. Y es que, como dice un amigo mio…. Los chinos son como los valencianos, les encanta el arroz y los petardos.
Muchas de estas personas, sobre todo con trabajos que necesitan poca preparación, llegan incluso a despedirse de sus empresas, disfutar al maximo las vacaciones con la familia y ya se preocuparán el nuevo año de buscar otro trabajo, para lo que no suelen tener problema. Ciudades como Shanghai o Guanzhou se quedan medio despobladas, ya que sus habitantes viajan en masa a sus ciudades natales o de vacaciones fuera del pais. Esto provoca aglomeraciones en aeropuertos y estaciones de tren hasta extremos inhumanos ( Foto de la estacion de Guanzhou)

Este año hay que sumar la ola de frío que asola el sudeste de China, castigando durante más de dos semanas con temperaturas bajo cero y copiosas nevadas a ciudades poco preparadas para estas duras condiciones. No solo el daño material es importante al estar cortadas la mayoría de las comunicaciones con las fábricas, además, las duras condiciones llegan a producir defunciones entre los mas débiles y con menos recursos. El Gobierno ha puesto en marcha, como viene siendo habitual en estas situaciones catastróficas, dispositivos de ayuda a las regiones más afectadas. Hay que decir que en este tipo de cosas no es nada malo contar con un gobierno comunista repleto de recursos y sin problemas para destinar fondos para ayudar en estas situaciones.
Aquí me despido, voy a disfrutar una cena con los amigos en esta “obligada” pausa festiva e intentar ser acogido en alguna familia china para aprender sobre su tradiciones. De mientras, ya he puesto mis elementos decorativos tipicos chinos en casa. Mi caracter chino del Éxito y fortuna y mis ratoncitos en las puertas. Feliz año del ratón, un año muy especial para China, un año muy especial para mi.