Archive for May, 2007

Shanghai 1.0, Adaptación o fracaso.

Sunday, May 27th, 2007

Shanghai, el corazón de Oriente.huang pu river by night

Mañana de hotel en Shanghai, como de costumbre, envuelta por la neblina y el viento típico de esta época del año. Hace un curioso clima tropical por el día que contrasta con las noches frescas más propias de la primavera sevillana. Desde que llegue he estado pegando tumbos por varios hoteles y apartamentos, sin demasiado tiempo todavía para buscar mi guarida, mi casa en esta loca, ruidosa y adictiva ciudad. Tan solo he podido ver algunos apartamentos en los últimos días, en pleno “nuevo centro” de la ciudad. Algo que seria parecido a la zona de “Viapol” en Sevilla, o Barrio de Salamanca, en Madrid. La ciudad es enorme, segmentada en varios distritos que agrupan varios millones de personas cada uno y dividida por dos ejes de autopistas elevadas a 20 metros del suelo y que se pierden entre los cientos de rascacielos esparcidos por toda la ciudad.

Estoy dedicando todo mi tiempo del día al trabajo y la noche a las relaciones sociales. Cada día es una nueva aventura, cada pequeña accion o actividad que en España podría hacer de forma automática y sin esfuerzo intelectual, como coger un taxi, pedir comida o acordar un lugar y una hora para una reunión se puede convertir en un desafío para tu paciencia y estabilidad. Al mismo tiempo, el carácter complaciente y amable de la cultura china facilita muchas cosas que en España originarían una discusión o un mal trago.

china peopleTodo aquí esta dividido, la diferencia cultural es tan grande que se ha llegado a un acuerdo para convivir, pero realmente no hay mucha mezcla. Los chinos con los chinos y los “expats” (Expatriados) por otro lado. La gran muralla cultural china permanece en pie resistiendo los básicos y a veces prepotentes envites occidentales por convencer de una supuesta superioridad cultural. La diferencia es abismal, el trato sobresaliente, las normas distintas… quien pueda, que lo disfrute.

Adaptación o fracaso.

Vela de armas. Comienza la aventura asiática

Wednesday, May 2nd, 2007

shanghai

Echo un vistazo a mi viejo despertador digital CASIO, el que me regaló mi hermana por Reyes cuando yo tenía 15 años. 5:45 de la mañana, este cacharro es indestructible…, pienso en las veces que he visto algunos despertadores un poco más “frikitech”, pero al final nunca me he decidido. Hace algo de frío fuera, en Madrid. Creo que por fín está todo en la maleta… ¿todo? Ahora no se si metí el impermeable. Vaya… pues wikipedia dice que los meses de Mayo y Junio son los más lluviosos en Shanghai. Húmedo y caluroso… bueno, si no lo he metido me compro otro, total, en China tiene que ser barato.

Hace años que tomé la costumbre de dormir poco antes de un vuelo largo. Si puedo me voy de juerga con los amigos, si es mal día, espero a última hora para hacer la maleta. Así puedo dormir en el avión y cuando llegue me acostumbro rápido al nuevo horario. Con eso y cambiando el reloj de hora en cuanto aterrice, mañana estaré adaptado perfectamente. Ya sólo me queda una hora para ir hacia el aeropuerto. Bien que mi hermana se ha ofrecido a llevarme, porque encontrar taxi a las 7 de la mañana un festivo en Madrid va a ser difícil…

Me siento extraña y extremadamente tranquilo. Claro que he viajado mucho, pero esta vez es algo diferente. Toda la semana he estado escuchando, ¿Cómo lo llevas, no estás nervioso? ¡Te vas a China, chaval!

- China… suena raro, me voy a China… es como de chiste, parece poco veraz. Y esta vez es distinto porque el regreso es incierto. No voy a dejar de volver, pero no se la fecha. Lo que me espera allí es tan diferente que no he conseguido poner en pie una planificación real. Tendré que improvisar sobre la marcha en los dos primeros meses. Tengo la idea de poder venir a mitad de Julio y hacer un análisis de lo ocurrido en España junto a mis socios. Pero ya veremos…

Hace unos días dejé mi Sevilla natal con desasosiego, un poco cabizbajo y apesadumbrado, despidiéndome de mi familia con la ligereza de quien se ve al día siguiente para comer. Quizás es porque fuera el último dia de Feria… todavía me duelen las piernas del lote de andar que me dí toda la semana, quizás por ocultar que esta vez los voy a echar un poco más de menos que de costumbre. Ésta es mi última noche en Madrid, en España, antes de mi nueva aventura asiática. Marcho con tranquilidad, lleno de confianza hasta las orejas, entusiasmado por encontrar un reto profesional a la altura, por desarrollarme, por aprender… marcho, y volveré.